Notas Útiles

Rodillos

Abril 2014

Rodillos

Los rodillos son ideales para pintar grandes superficies con un gran ahorro de tiempo.


Descripción y tipos de rodillos 

 
El rodillo puede estar fabricado con lana o espuma. El largo del cilindro oscila entre 50 y 220 mm aproximadamente. El beneficio del uso del rodillo es que nos permite alargarlo o extenderlo para alcanzar superficies altas sin necesidad de usar una escalera, esto lo podemos hacer añadiendo a su mango un extensor. 
 
El tipo de rodillo varía según la superficie a pintar y a la pintura elegida:
Rodillos de lana (natural o sintético): pueden ser de pelo corto o pelo largo, y la elección del mismo dependerá de la superficie y la pintura que se usará.
Las pinturas con las que mejor trabaja este tipo de rodillo son las acrílicas y al agua.
Si la superficie es lisa, es mejor optar por un rodillo de pelo corto; si por el contrario nos encontramos con una superficie con irregularidades, la elección se inclinará hacia un rodillo de pelo largo.
Rodillos de espuma de goma: este tipo de rodillo se utilizará con pinturas sintéticas y el material de su composición permite un mejor acabado y algunos efectos de textura.
Rodillos texturados: este tipo de rodillos nos permite trabajar con dos colores, uno de base y otro con el cual utilizaremos este rodillo. Nos dará la apariencia de un empapelado, madera, rugosidad, etc. Puede utilizarse en toda la superficie o solo en parte de ella. Es muy utilizado para pinturas decorativas.
 
 
Cómo elegir un rodillo
 
A la hora de elegir un rodillo, hay que tener en cuenta que éste puede ser de lana (natural o sintético) o de espuma de goma, según el trabajo a realizar. 
La elección del rodillo se realizará de acuerdo a la superficie a pintar y al tipo de pintura utilizada:
Pinturas al agua o acrílicas: se utilizan rodillos de lana (natural o sintético). Si la pared es lisa, el pelo debería ser más corto, en cambio para paredes porosas el más indicado es un rodillo de lana larga.
Pinturas sintéticas: se utilizan rodillos de espuma de goma, ya que el material de su composición permite un mejor acabado y algunos efectos de textura.
 
 
Modo de uso de los rodillos
 
Su uso es muy sencillo, se trata solo de impregnarlo de la pintura que vamos a utilizar y luego pasarlo
sobre la superficie que deseamos cubrir.
 
Primero: se carga de pintura el rodillo en la bandeja, haciéndolo rodar dentro de la misma para que se moje toda la superficie del mismo. 
Segundo: retiramos el exceso de pintura pasando el rodillo sobre la rejilla o zona texturada de la bandeja.
Tercero: pasamos el rodillo por la superficie a pintar con movimientos ascendentes y descendentes primero, luego de manera horizontal, y nuevamente vertical, para lograr distribuir y extender satisfactoriamente la pintura.
 
La superficie deberá quedar totalmente cubierta, con un color parejo y la pintura no debe chorrear ni presentar burbujas.
 
 
Mantenimiento de los rodillos
 
Los rodillos necesitan un correcto lavado y almacenamiento para poder mantenerlos en buenas condiciones y poder utilizarlos en un futuro.
 
El lavado de los rodillos dependerá del tipo de pintura utilizada:
Pinturas al agua: en el caso de haber utilizado pinturas al agua o látex, su limpieza es muy sencilla.
Primero se debe retirar todo el excedente de pintura del rodillo, haciendo girar el mismo sobre la hoja de un diario. Luego, se lavará con abundante agua hasta eliminar todo rastro de pintura, apretando con las manos hasta que el agua salga limpia. Posteriormente, se dejará el rodillo colgado de la pileta o de alguna soga, hasta que esté completamente seco.
Pinturas sintéticas: si se está utilizando alguna clase de pintura que necesita de algún tipo de limpiador  o disolvente especial, su limpieza no se diferencia mucho de la anterior.
Primero se descarga toda la pintura que tiene pasando con fuerza el rodillo sobre un diario. Luego, se 
coloca el rodillo en el disolvente específico para la pintura utilizada, y como en el caso anterior, se apreta con las manos para que quede bien limpio. La diferencia radica en que en este caso, se deben proteger las manos con guantes de látex, para que el producto no produzca irritaciones.
 
Para su correcto almacenamiento, luego de limpiar los rodillos, lo ideal es guardarlos colgados y envueltos en papel film o en una bolsa de plástico, para evitar que su superficie se llene de polvo.
 

 


09/04/2014